El primer día siempre es el más caótico. Y el más memorable.
Nadie llega a Osaka completamente preparado. O al menos nosotros no llegamos así. Teníamos el vuelo, el hotel reservado y muchas ganas, pero el resto lo fuimos descubriendo en tiempo real.
Este artículo es el itinerario exacto de nuestro primer día completo en Osaka. No está idealizado. Tiene los costos reales, los tiempos reales y los momentos en que no sabíamos bien qué estábamos haciendo.
Si vas a Osaka, copia esto.

Aeropuerto Internacional de Kansai (KIX)
El aeropuerto de Kansai ya es una experiencia en sí mismo. Está construido sobre una isla artificial en la Bahía de Osaka, lo que significa que llegas y lo primero que ves al bajar es agua por todos lados.
Lo primero que hicimos al salir de migración fue buscar las máquinas de la tarjeta ICOCA. No son difíciles de encontrar, están señalizadas, pero sí pueden intimidar si es tu primer contacto con las máquinas japonesas.
La tarjeta ICOCA
La ICOCA es una tarjeta recargable que funciona para trenes, metro y compras en tiendas participantes. La versión turística cuesta ¥2,000 iniciales, de los cuales ¥500 son depósito reembolsable al devolver la tarjeta.
La compramos ahí mismo en el aeropuerto antes de buscar el tren. Fue lo mejor que pudimos hacer.
El tren Rapi:t: de KIX a Namba en 34 minutos
El Rapi:t es el Limited Express que conecta el aeropuerto con el centro de Osaka. Es azul, tiene un diseño que parece salido de una película de ciencia ficción y es puntual al segundo.
El trayecto completo cuesta aproximadamente ¥1,490 por adulto, incluyendo el suplemento del Rapi:t. Los asientos son reservados, así que hay que comprar el boleto completo en la máquina, no solo usar la ICOCA.
En 34 minutos estábamos en Namba con maletas y todo.
Namba y la zona de Minami
Salir de la estación de Namba y entrar a la zona de Minami es un cambio de energía inmediato. Pantallas gigantes, gente por todos lados, letreros que compiten por tu atención. Osaka se presenta en grande desde el primer paso.
Caminamos hacia el hotel sin mapa en mano porque la zona está muy bien señalizada y las distancias son cortas.

APA Hotel Namba-Shinsaibashi
El hotel está a unos 2 minutos caminando de Dotonbori y a 4 minutos de la estación de metro. Ubicación inmejorable para un primer día.
El check-in es completamente automático. Escaneas el pasaporte, la máquina procesa la reserva y te entrega la llave en menos de un minuto. Sin fila, sin esperar a que alguien te atienda.
El cuarto es pequeño, pero tiene todo lo necesario para arrancar bien el viaje. Los tres cupimos sin problema. Las maletas hay que acomodarlas con criterio, pero se puede.
Dotonbori de noche
Esta fue la escena del día. Después de dejar las maletas en el cuarto salimos a caminar y llegamos a Dotonbori sin demasiada preparación.
Los neones, el canal, los letreros en movimiento y el Glico Running Man iluminado desde 1935. No es exagerado decir que nos dejó sin palabras. Es uno de esos lugares que funciona mejor en vivo que en cualquier foto.
Día siguiente: Ebisubashi-suji y Kuromon Market
Al día siguiente salimos a caminar por Ebisubashi-suji, la calle comercial más famosa de la zona, que conecta el área de Ebisu Bridge con Takashimaya Osaka. Tiendas tradicionales mezcladas con comercio moderno, postres, cosméticos y mucha gente.
El destino final fue Kuromon Market, el mercado techado de 580 metros con alrededor de 150 tiendas. Es famoso por sus mariscos frescos y por la posibilidad de comer todo al momento.
Cerramos el episodio comiendo sushi recién preparado y hotate, la vieira japonesa servida en su concha, mientras el chef lo preparaba frente a nosotros en la barra.
Lo que repetiríamos y lo que cambiaríamos
Repetir: el Rapi:t, el hotel por su ubicación, Dotonbori de noche y Kuromon Market sin duda.
Cambiar: llegar con más efectivo. Varios puestos en Kuromon no aceptan tarjeta y tuvimos que buscar un cajero sobre la marcha.
En general, el primer día en Osaka superó lo que esperábamos. La ciudad tiene una energía que no se parece a ningún otro lugar que hayamos visitado. Y eso que apenas era el primer día.



