Introducción
Playa del Carmen fue uno de esos viajes que recordamos con mucho cariño. No solo por el destino, sino porque fue de esas experiencias en familia donde aprendes que viajar rico no siempre significa gastar muchísimo, sino saber moverte mejor, organizarte y aprovechar lo que de verdad vale la pena.
En este post te queremos contar nuestra experiencia de una forma más real: cómo llegamos desde Cancún, cómo le hicimos para ahorrar en comida y transporte, qué lugares recorrimos y qué cosas creemos que sí valen la pena si estás planeando un viaje parecido.

Cómo llegamos a Playa del Carmen
Nosotros llegamos al aeropuerto de Cancún y desde ahí buscamos una opción que fuera práctica y económica para movernos. La que más nos convenció fue el ADO, porque te lleva del aeropuerto hacia la ciudad y nos pareció una forma bastante accesible de arrancar el viaje sin gastar tanto desde el principio.
En el video contamos que el trayecto en ADO nos costó aproximadamente 130 pesos por persona, y para nosotros fue una muy buena opción. Ya una vez llegando, también vimos que moverse en transporte público podía salir muy barato. Por ejemplo, si te hospedas por una zona bien ubicada, el autobús te puede costar alrededor de 10 pesos por persona y te deja bastante cerca de varios puntos.

Algo que sí sentimos en este viaje es que planear desde antes cómo te vas a mover cambia muchísimo la experiencia. A veces uno piensa primero en el hotel o en las actividades, pero el traslado también pesa bastante en el presupuesto.
Lo que hicimos y el ambiente que encontramos
Playa del Carmen tiene un ambiente muy particular. Se siente turístico, sí, pero también tiene partes que se disfrutan mucho caminando y observando con calma. Nosotros recorrimos sobre todo la Quinta Avenida y también estuvimos en Parque Fundadores, que es de esos lugares que prácticamente tienes que visitar si andas por ahí.
Más que querer hacer mil cosas, este viaje lo vivimos como una experiencia para pasear, conocer, grabar, caminar un rato y disfrutar el ambiente.

Una de las cosas que más nos gustó fue justo eso: que puedes combinar momentos tranquilos con zonas donde hay más movimiento, gente, restaurantes y vida turística. No sentimos que fuera un viaje de correr de un lado a otro, sino más bien de ir disfrutando poco a poco.

Cómo le hicimos con la comida para ahorrar
Aquí estuvo una parte importante del viaje, porque algo que nos ayudó bastante a ahorrar fue que el Airbnb donde nos quedamos tenía cocina y estufa. Eso hizo una gran diferencia.
En lugar de comer siempre fuera, hicimos una pequeña despensa y compramos cosas como:
- fruta
- yogur
- cereal
- leche
- huevo
Con eso resolvimos varios desayunos o comidas sencillas y evitamos gastar de más todos los días. La verdad, ese tipo de decisiones sí ayudan bastante cuando viajas en familia.
Además de eso, también probamos algunas cosas fuera. Fuimos a un restaurante de comida argentina y también compramos unas tortas de alambre, unas de pastor y otras de bistec, que nos gustaron mucho.

No fue un viaje de restaurantes de lujo ni nada por el estilo, pero justo por eso se siente más real: fuimos encontrando la manera de disfrutar, comer bien y al mismo tiempo cuidar el presupuesto.
Lo que sí te recomendamos si vas
Si estás pensando ir a Playa del Carmen, algo que sí te recomendaríamos es:
- revisar desde antes cómo te vas a mover desde el aeropuerto
- considerar hospedarte en un lugar donde puedas preparar algo de comida
- no querer abarcar todo en un solo día
- dejar tiempo para caminar y disfrutar el ambiente
También creemos que vale mucho la pena llevar una idea general del gasto, sobre todo en transporte y comida. No para andar preocupado todo el viaje, sino para evitar que se te vaya el presupuesto sin darte cuenta.

Conclusión
Nuestro viaje a Playa del Carmen fue una experiencia muy bonita porque combinó varias cosas que a nosotros nos gustan mucho: caminar, grabar, descubrir lugares, comer rico y encontrar maneras más inteligentes de viajar sin gastar de más.
No fue un viaje perfecto ni de súper lujo, pero justo por eso creemos que puede servirle a alguien más. Porque a veces lo que más ayuda no es ver solo lo bonito del destino, sino saber cómo se vive realmente, cuánto te puede costar moverte y qué decisiones sencillas te ayudan a disfrutar más.
Si quieres ver la experiencia completa, también te dejamos el vlog donde contamos mejor cómo fue este viaje.

